El hito de la UNESCO impulsa a la Región de Arica y Parinacota a reforzar la conservación y difusión de las momias artificiales más antiguas del planeta.
ARICA / PATRIMONIO.— La Región de Arica y Parinacota conmemoró el quinto aniversario de la declaratoria de los asentamientos y momificación artificial de la Cultura Chinchorro como Patrimonio Mundial de la UNESCO. El legado, que antecede en miles de años a las dinastías del Egipto faraónico, se concentra en tres sitios clave: el Faldeo Norte del Morro de Arica, el Museo de Sitio Colón 10 y la Desembocadura de Camarones.
La Universidad de Tarapacá (UTA), institución que lideró durante dos décadas el expediente técnico ante la UNESCO, resguarda en su museo arqueológico más de 100 cuerpos con momificación artificial de más de 7 mil años de antigüedad. Académicos e investigadores del proyecto destacaron el aniversario como un modelo global de cómo la academia pública regional lidera la puesta en valor de bienes arqueológicos de trascendencia mundial.
En el ámbito de la conservación activa, el Servicio Nacional del Patrimonio Cultural adjudicó este año $265 millones a la Corporación Chinchorro Marka. Los fondos se destinarán a proyectos de investigación, rescate arqueológico y difusión comunitaria, consolidando los compromisos asumidos con el organismo internacional para la salvaguardia de este tesoro milenario.
